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jueves, 19 de abril de 2007

Virginia Tech: Tragedia compartida

Un estudiante surcoreano de 23 años entra armado en la Universidad Tecnológica de Virginia y mata a 32 personas antes de suicidarse. No se trata del argumento de una película, ni siquiera de una basada en la matanza de Columbine. Esto sucedió este mismo lunes en EEUU. Cho Seung-Hui acabó con la vida de más de una treintena de personas además de dejar a una quincena herida para después finalizar con la suya. Familias destrozadas.

Lógicamente el hecho causa una enorme conmoción y este espantoso acontecimiento nos proporciona de nuevo un ejemplo de hasta que punto se ha desarrollado la autopista de la información. Miles de personas se lanzan a sus bitácoras para colgar en la Red sus impresiones, blogs realizan seguimientos sobre los nuevos datos que se van conociendo sobre la masacre, se abren debates relacionados con la matanza (sobre las armas por ejemplo y su situación en América), riadas de noticias inundan los periódicos digitales para ser comentadas por los lectores, se cuelgan vídeos, las imágenes sobre el asesinato colapsan los servidores, entrevistas a los afectados, muestras de apoyo a los mismos(pudiéndose mostrar las condolencias en Memorial Web Site, página de la universidad que también se ha volcado en la Web para cubrir todo lo acaecido)....y todo a través de Internet.

Lo que queda claro es que la Web 2.0 está ahí, funciona. Los internautas se vuelcan en ella interactuando entre ellos. Desde el primer momento aparecieron blogs de todo el mundo informando sobre el suceso y enlazando con otras páginas y blogs relacionados con el asunto. La blogsfera se sumergió en la tragedia y así se alcanzaron cifras realmente espectaculares. Así Techonocrati.com detectaba al día siguiente 54170 bitácoras que trataban el tema, el buscador Flickr.com detectaba 9500 fotagrafías,200 subidas por particulares) que incluso identificaban a los fallecidos el día anterior (según el artículo publicado en El Universal el martes) y una comunidad virtual como Facebook tenía el miércoles ya 236 grupos relacionados con el tema(según las cifras publicadas en El Mundo el miércoles). Pero la cosa va más allá, son varios los estudiantes que han ido publicando su vivencia personal como en Bryce`s Journal. Por otra parte la instantaneidad queda patente desde el momento en que observamos que un servidor de la magnitud como la Wikipedia ya ha dado cuenta del asunto.

Lo que queda claro es que cada día que pasa todos estamos más integrados en la globalidad que nos proporciona la Red. Las sociedades desarrollados dependen más de ella demostrando que se está convirtiendo en un auténtico medio a través del que las personas interactúan más allá de la transimisión de información que permite. A través de ella todos hemos vivido la tragedia como más cercana estrechando unos lazos que la distancia habría hecho imposibles sin la misma.


jueves, 15 de marzo de 2007

Matrix: las nuevas tecnologías

Año 2070... ¿ó 1999? Las máquinas se han apoderado de nuestro planeta tras una intensa lucha contra la especie humana. Debido a esa confrontación la Tierra se ha visto privada de la luz del Sol y ante la ausencia de su principal fuente de energía las máquinas utilizan a los seres humanos como fuente alternativa tras descubrir su alto poder energético. Para ello las personas son "cultivadas" mientras se les induce a sentirse en una vida que no es real a través de un complejo sistema de inteligencia conectado a todas las mentes humanas...¿Todas?(como se preguntarían Goscinny y Uderzo) No, pues existe un grupo de rebeldes que resiste y trata de recuperar una hegemonía cada vez más lejana...

Es ciencia-ficción, algo que siempre me ha gustado, está claro...¿o no tanto? Cada día que pasa la sociedad se apoya más y más en una tecnología que evoluciona día sí y día también. Estamos inmersos en una rueda que no deja de girar. En pocas décadas hemos sido testigos de un desarrollo técnico sin precedentes que hace menos de un siglo parecería auténtica ciencia-ficción. Se puede decir, sin temor alguno a escandalizar a nadie, que estamos viviendo avances "de película". La ficción de Matrix parece tener atisbos de realidad. Esa ilusión colectiva que es Matrix tuvo su origen, dentro del largometraje, en una sobreconfianza del género humano en sí mismo gracias a su creciente capacidad para crear. El fin y declive de la especie humana tienen sus raíces, sin salirnos del filme, en su apogeo, en la situación de progreso tecnológico que vivimos en la actualidad.

Las nuevas tecnologías son a cada instante que pasa(no conviene perder de vista que hablar en términos de instantaneidad es clave para comprender toda esta evolución hacia la llamada "sociedad de la información") más importantes en nuestras vidas. Esta afirmación no es una mera forma de hablar y basta con acudir a los datos para demostrarlo. Si analizamos los tan conocidos Informes de Telefónica sobre la Sociedad de la Información 2006 o el VI Informe eEspaña 2006 (elaborado por la Fundación France Telecom España) observamos que algunas de estas tecnologías como internet o la telefonía móvil son ya una parte más de nuestras vidas y no tiene sentido dejarlas de lado en un análisis de nuestra sociedad.

Así, la comprensión del mundo actual requiere de estos avances sin los cuales nada sería lo que hoy es. Esto suele ser el punto de partida de debates intrascendentes sobre la conveniencia de estos progresos técnicos para la sociedad. En mi opinión ésto carece de sentido alguno en el momento en que son aquéllos los que posibilitan tal debate como forma, no integrada, sino parte ya de la propia sociedad.

Pese a ello hay que ser prudentes y mantener la cabeza fría. Como ya he dicho no se trata de llevar a cabo críticas banales contra eso que aumenta nuestra calidad de vida pero sí es conveniente establecer unos límites, determinar el marco y el papel que las tecnologías han de desmpeñar para no permitir que el fruto del ingenio humano convierta a éste en su esclavo. No vaya a ser que tengamos que acudir a Neo o al Elegido que corresponda.

Web 2.0, la aventura continúa

Internet supuso una revolución, quizá la de mayor magnitud de los últimos tiempos. Se ha convertido en un tiempo récord en una herramienta esencial en nuestras vidas, en la base de una nueva forma social, en el paradigma de la globalización y la modernidad. La velocidad y la supresión de fronteras y límites, claves en su definición y comprensión, lo son también en lo que ha sido su aparición y expansión. Irrumpió a galope, rompiendo barreras y tirando puertas abajo y se ha instaurado en lo más alto.

Pero la revolución continúa, la máquina no para y sigue funcionando a un ritmo trepidante. Ya estamos inmersos en la segunda generación de la Red, en la llamada Web 2.0., y el ritmo no decae. La nueva familia, encabezada por Youtube o los blogs (como éste...queda claro que ya formo parte de esta segunda generacón, ¿quién iba a decir que yo estuviese a la última?), ha puesto de manifiesto que hemos comenzado una aventura extraordinaria que sobrepasa nuestra imaginación. Los servicios surgidos en torno a internet parecen ilimitados y todo parece ya traducirse a su "vocabulario". Si La WWW no da cuenta de algo, no existe, no ha tenido lugar. Simplemente nos encontramos en una vorágine de la que ya no se puede salir y el avance es inevitable, la pregunta es: ¿dónde está el límite?.....si lo hay.

jueves, 1 de marzo de 2007

Sociedad de la información





Una autopista. Circulación constante. Símbolo de una modernidad construida a base de palabras. Tal vez más fría de lo que parece a primera vista pero ya inevitable. En menos de dos décadas nos hemos visto inmersos en una nueva forma de vida. Y la palabra clave es instantaneidad. Esta nueva vía está construida para la información, el nuevo producto de la cultara naciente que como una mercancía referencial, es la base sobre la que se sustentan la mayor parte de las actividades humanas y, por tanto, capaz de mover ingentes cantidades de dinero.

Despistarse supone quedarse fuera. Y quedarse fuera es similar a encontrarse en medio de la nada. ¿Quién no ha cogido alguna vez una desviación errónea? ¿Quién no se ha saltado alguna vez la entrada a esa autovía? ...Y acabas en esas carreteras secundarias, enrrevesadas, tal vez interminables para quienes el tiempo es algo que comprar y vender. Simplemente hay que ajustarse a la velocidad establecida para poder seguir en circulación.

Y en ésas estamos. Inmersos en una época que acaba de arrancar con la fuerza de un trailer. La información viaja con una facilidad hasta ahora inimaginable y en unas cantidades inabarcables. Todo se puede definir en términos comunicativos. Nos encontramos así en un mundo global, en la "aldea" que definió McLuhan. En esta situación la cantidad de información que se posee ya no es tan importante como la capacidad para seleccionarla dentro de la el enorme oceáno que se nos proporciona.

La técnica y sus avances ha posibilitado esa ruptura del espacio-tiempo que ha generado esta nueva concepción y forma de vida. Y en el centro de todo esto están los medios de comunicación con internet a la cabeza, pilotando el cambio. Ya no tiene sentido hablar de forma particular, la globalidad se ha adueñado de todo. Todo es interralación y movilidad, ya no hay cabida para compartimentos estancos.

En estos términos se define la llamada "sociedad de la información". Acaba de surgir y ya se ha asentado. Su construcción y reelaboración es constante, no deja de cambiar y crecer. Y en este contexto cobra relevancia la adaptación al cambio que nos permite seguir dentro de esta autovía. Poco a poco todos estamos siendo abducidos por ella y ya se puede afirmar que formamos parte de la misma toda o casi toda la humanidad.

Hemos tenido que pagar un peaje, centro de numerosas polémicas. Asociado a este nuevo marco, al de la velocidad, en el que se resta importancia a pequeños detalles que necesitan su tiempo, que requieren ese aislamiento del resto con el que estamos conectado. Así han surgido además diversos problemas porque todo avance tecnológico conlleva usos inadecuados. Es el pago necesario cada vez que aparece una obra de esta envergadura.

Son muchas voces las que se levantan en contra de esta nueva forma de organización social a nivel mundial apoyándose en estos costes. Son los que defienden el negarse a pagar ese peaje cuya magnitud no es tanta como quieren hacer ver. Para ellos el dilema está entre pagarlo o no. El problema es que esa decisión ya ha sido tomada, ellos mismos están sumergidos en la vorágine que critican. Estos gritos se difunden a través del sistema contra el que se dirigen. Plantean la posibilidad de acabar con él, posibilidad que no es real pues no tiene sentido hablar en términos existenciales de una realidad que está ahí, que ha aparecido para quedarse pues es el propio ser humano quien la ha creado.